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conAdios Antonio Jimenez Torrecillas ·· Habitar la Ruina ·· El viaje de vuelta. El encuentro de la contemporaneidad a través de lo vernáculo ·· Centro Jose Guerrero ·· Alberto Campo Baeza ·· Torre del Homenaje de Huéscar ·· Alhambra · Generalife · Cerro de San Miguel · Muralla nazarí - El Cortijo de las Hermanillas Granada - Alberto Campo Baeza ··

El Cortijo de las Hermanillas · Granada · Antonio Jimenez Torrecillas by twobo arquitectura.
“Intentar realizar una arquitectura que modifique el presente para poder encontrar en el futuro nuevos pasados”
by ideal.es


“a mi me gustaría, más que ser arquitecto, ser traductor en términos de arquitectura de las cuestiones que ocurren en el lugar.” 

“El verdadero valor del patrimonio no está tanto en lo que generosamente hemos heredado, como en lo que generosamente tenemos que aportar”"En el momento en el que un arquitecto define el sistema constructivo a emplear en un proyecto, está ya definiendo irremediablemente la forma de ese proyecto"" Un profesor debe no estorbar mucho. Posiblemente los profesores que dejaron más huella en mi fueron aquellos que con su razonamiento abrían caminos hacia los míos, que con sus proyectos hacían que pensara yo en los míos. De eso debe tomar nota un profesor, la vida anterior de un alumno, que es su verdadero potencial,debe ser investigada por él y no debe ser estorbada por el profesor "







"Mis inicios están marcados por la fascinación con mi entorno más próximo, por el mundo de lo ordinario más que el de lo extraordinario. Pienso que la sabiduría de la arquitectura popular de Andalucía ha sido el descubrimiento que más me ha forjado como arquitecto. Entendí el valor de la herencia, la evolución y la transmisión; entendí que el verdadero valor no está tanto en lo que generosamente hemos heredado, como en aquello que generosamente debemos aportar. Porque, quizás,  lo que más nos haga cambiar como arquitectos es encontrar lo novedoso en el mismo mundo nuestro de siempre."

Habitar la Ruina
Extraído de la memoria: “ un nuevo muro habitado que contempla aquellos viejos muros que albergaron otras vidas, que venera cada uno de sus espacios y que al descubrirlos, los dota de un nuevo significado (…) una suma de formas futuras de habitar este lugar “
by twobo arquitectura.

by antoniojimeneztorrecillas.com
‘Habitar la ruina’, se basa en la recuperación de un antiguo cortijo, que queda integrado como parte de una vivienda que la envuelve y que se desarrolla, con y en torno a ella. Fíjese en los planos. A mí se me vienen a la mente varias ideas que me permiten imaginarme como funciona y como se viviría en la casa. Las servidumbres de vistas, las miradas cruzadas o los recorridos por esas capas o estratos, son oportunidades preciosas que permite este proyecto. La obra, Antonio nos la muestra a través de tres plantas con una delineación sencilla pero seductora, y una sección de un atractivo impresionante. La conversación con lo antiguo, la mirada con gratitud de la piedra, el paso del tiempo reflejado en cada rincón de la nueva planta, la oportunidad de cruzar de un lado a otro como si penetraras en una máquina del tiempo…

by joseluiscastillobefore

Dal Bat
Antonio Jiménez Torrecillas y su hermana Pilar (diseñadora)
by JUAN FERRERAS_EFE

El “Plan Especial de Protección, Refoma Interior y Catologo del Area Centro de Granada, tiene catalogadas con determinados grados de conservación dichas edificaciones, estos van desde mantener las fachadas hasta algún elemento significativo de su interior, escaleras, patios columnados, etc.

Todo lo anterior influye en la concepción de este proyecto, donde el arquitecto ha optado por dejar vistas alguna de las intervenciones de rehabilitación, refuerzo, etc.,  que se llevaron a cabo en el edificio en algún momento de su historia, combinadas con las suyas propias.

La tienda une dos edificios con la misma tipología edificatoria a través de su planta baja, diferenciando los materiales entre los dos pero dandole continuidad gracias al ligero vidrio, que sin embargo en esta tienda se hace determinante.



by…rehabilitaciones..showroom.DalBat


EL CIELO SOBRE EL CIELO
(SOBRE EL CENTRO JOSÉ GUERRERO 
EN GRANADA DE ANTONIO JIMÉNEZ TORRECILLAS)
ALBERTO CAMPO BAEZA
by antoniojimeneztorrecillas.com

FRENTE A LA MARAVILLOSA MOLE DE LA CATEDRAL DE GRANADA, QUIZÁS LA MÁS HERMOSA CATEDRAL DE ANDALUCÍA, HA APARECIDO, CUAL SI DE UN DAVID FRENTE A UN GOLIAT SE TRATARA, UNA PEQUEÑA PIEZA QUE, ADEMÁS DE ENFRENTARSE A ELLA DE TÚ A TÚ, TOMA COMO TEMA CENTRAL DE SU ARQUITECTURA UN ABSOLUTO RESPETO Y ADMIRACIÓN POR LA PIEZA HISTÓRICA.

HABÍA ALLÍ UN EDIFICIO, EL PATRIA, DE RELATIVO VALOR PERO AL QUE LA CIUDAD, DEL QUE ERA PAISAJE HABITUAL, YA SE HABÍA ACOSTUMBRADO. PARECIERA QUE EL VIEJO EDIFICIO, TRAS DARLE LA VUELTA COMO UN CALCETÍN, HUBIERA RESUCITADO, OBTENIÉNDOSE UN RESULTADO DE PRIMER ORDEN.




by centro-guerrero

LA ESTRUCTURA ESPACIAL ORIGINAL, QUE ESTABA FORMADA POR DOS CAJAS, UNA EXTERIOR Y OTRA INTERIOR QUE SE CONVERTÍA EN PATIO, SE HA REINTERPRETADO DE MANERA MUY INGENIOSA. SE HA MANIPULADO LA CAJA EXTERIOR SIN CAMBIAR NADA ESENCIAL, Y SE HA UTILIZADO LA CAJA INTERIOR, AHORA CERRADA, COMO ESPACIO CENTRAL DE EXPOSICIÓN EN CADA PLANTA. EN EL ESPACIO INTRADÓS, SE COLOCAN LAS CIRCULACIONES Y LOS ELEMENTOS SERVIDORES. LO PRESIDE Y ORGANIZA UNA AMPLIA ESCALERA ATRAVESADA POR EL AIRE. EN LA CAJA CENTRAL CERRADA SE CONTROLA ADECUADAMENTE LA ILUMINACIÓN DE LOS GRANDES CUADROS DE GUERRERO EN LOS QUE LATE UN CIERTO AROMA DE ROTHKO. EN EL ARRANQUE DEL EDIFICIO EL ARQUITECTO HA ESCAPADO A LA TENTACIÓN DE CREAR UNA ENTRADA MAYOR. HA SABIDO LEER MUY BIEN EL SISTEMA SERIADO DE ARCADAS SOBRE ESA ESTRECHA CALLE Y HA POTENCIADO ESOS PAÑOS FORRÁNDOLOS DE PIEDRA. HAY DETALLES MUY INTENCIONADOS COMO EL ACHAFLANADO DE LA ESQUINA HASTA SÓLO LA PRIMERA PLANTA.

SE RESUELVE ASÍ EL EDIFICIO CON UNA CLARA ESTRATEGIA DE RECORRIDO ASCENDENTE ALREDEDOR DE LA CAJA CENTRAL. COMO UNA PROMENÁDE ARCHITECTUREL EN VERTICAL. UN RECORRIDO IN CRESCENDO POR ESPACIOS LLENOS DE LUZ ALREDEDOR DE UN ESPACIO CENTRAL CERRADO. PERO LO MEJOR, COMO DEBE SER, VIENE AL FINAL, EN LA CULMINACIÓN. CUANDO YA PENSAMOS QUE TODO HA ACABADO, APARECE ARRIBA, AUREADO CON UNA EXPLOSIÓN DE LUZ, UN PAISAJE PETRIFICADO EN CONTRASTE CON LA OBRA CIERTAMENTE ABSTRACTA DEL MUSEO. LA CATEDRAL, SU CORONACIÓN DE ENCAJES DE PIEDRA SE NOS MUESTRA AL ALCANCE DE LA MANO. LA LECCIÓN APRENDIDA DE LE CORBUSIER DE LA CAJA ABIERTA AL CIELO, LA LECCIÓN ANDALUZA DE LA AZOTEA, SE HA TRANSMITIDO AQUÍ EN UN ABRIRSE AL CIELO DE FRENTE, PUES DE FRENTE ESTÁ ESE PAISAJE MAGNÍFICO DE LA CATEDRAL. LA SOLUCIÓN FORMAL DE ENFOCAR ESTA PIEZA ÚLTIMA HACIA LA CATEDRAL CON UNA TOTAL TRANSPARENCIA, ES MAGISTRAL.

by antoniojimeneztorrecillas.com
ME VIENE A LA CABEZA LA LUMINOSA IMAGEN DEL TRANSPARENTE DE NARCISO TOMÉ EN LA CATEDRAL DE TOLEDO. ALGUIEN PODRÍA PENSAR QUE ERA MUY ATREVIDA, QUE LO ERA, LA OPERACIÓN DE INTRODUCIR UN ESPACIO BARROCO SOBRE UN MAJESTUOSO ESPACIO GÓTICO. LA ESPLENDOROSA REALIDAD DEL TROZO DE CIELO LLENO DE LUZ ARREBATADA DE ESE TRANSPARENTE ES INCUESTIONABLE DE TAL MANERA QUE ESTÁ EN TODAS LAS HISTORIAS DEL ARTE Y DE LA ARQUITECTURA. AQUÍ EN GRANADA, UN ARQUITECTO DE PRIMERA SE HA ATREVIDO A ACTUAR CON UNA PIEZA MODERNA FRENTE AL GRAN MONUMENTO RENACIENTE. LA HISTORIA ES ALGO VIVO, Y EL TIEMPO ES ALGO QUE LATE. EN ESTE CASO CON MUY BUEN PULSO. Y CON LA CONSIDERACIÓN DE QUE EL PUNTO CLAVE DE ESTA MAGISTRAL OPERACIÓN ARQUITECTÓNICA ES PRECISAMENTE ESA LECTURA ACERTADA, SABIA, DE LA HISTORIA. LA PIEZA MODERNA DE ANTONIO JIMÉNEZ TORRECILLAS TIENE SU RAZÓN DE SER EN ESE MIRAR ADMIRADO A LA PIEZA RENACENTISTA, CUYO VALOR QUEDA AUMENTADO SI CABE, A TRAVÉS DE ESTA NUEVA ARQUITECTURA DE PRIMER ORDEN.
by antoniojimeneztorrecillas.com
CUANDO TRAS EL CALMO RECORRIDO POR LAS SALAS DEL GUERRERO LLEGUEMOS A ESE ESPACIO EN TODO LO ALTO, QUE ES COMO UN TROZO DE CIELO EN EL CIELO, NO QUERREMOS YA NUNCA MARCHARNOS.
by ALBERTO CAMPO BAEZA

CENTRO JOSE GUERRERO

Este centro cultural se encuentra ubicado frente a la catedral de Granada, quizás la más hermosa catedral de Andalucía. Fue diseñado por el arquitecto Antonio Jimenez Torecillas

by antoniojimeneztorrecillas.com
Muchos podrían pensar que la propuesta del arquitecto Torrecillas es “agresiva” para el centro histórico de Granada. Sin embargo yo me pregunto, de no haber sido esta la propuesta, ¿qué otra cosa hubiera sido? ¿Una imitación de lo ya existente?
Me parece que a veces no nos atrevemos a proponer algo nuevo en un contexto como este; pero en mi opinión la arquitectura debe ser el alma de una época traducida en espacio. Por esta razón, aun no me queda muy claro como teniendo tantas pruebas de modernidad a nuestro alrededor hay algunos que aún persisten en seguir construyendo con viejos elementos del pasado.
Y como no puedo pensar en un mejor lugar para contrastar el pasado con el presente que en un centro histórico, a mi esta propuesta no solo me parece acertada sino que me encanta.

“Intentar realizar una arquitectura que modifique el presente para poder encontrar en el futuro nuevos pasados”

by Rafael Iglesia


Ciudadano: Antonio Jiménez Torrecillas
Arquitecto

Derecho a proteger: el contacto con el público, que la gente se pueda relacionar.

Derecho a erradicar: los excrementos de los perros. 

Derecho a conquistar: Más sitios para tumbarse y verde.

Contexto: Declaración durante el taller "La rebelión del espacio público" organizado por el Colegio de Arquitectos de Cádiz en Cádiz.

Reflexión de Antonio Jiménez Torecillas en la 3ªjornada de las conferencias de AMPLIA


https://www.youtube.com/watch?v=1eV6aE5HG0M#t=92

Torre del Homenaje, Huéscar, Granada - Antonio Jiménez Torrecillas 

Made in spain 03 Asia  Achitect: Antonio Jiménez Torrecillas http://www.youtube.com/watch?v=9l0RsH1stBQ


la Muralla de Granada que restauró Antonio JimenezTorrecillas

El viaje de vuelta
El encuentro de la contemporaneidad a través de lo vernáculo.
Univ de Granada, departamento expresion grafica arquitectornica y en la ingenieria.
Director de tesis: Alberto Campo Baeza.
tesis Doctorado Antonio Jimenez Torrecillas :
 El viaje de vuelta_1653945x.pdf
Título : El viaje de vuelta. El encuentro de la contemporaneidad a través de lo vernáculo
Autoría : Jiménez Torrecillas, Antonio
Dirección: Campo Baeza, Alberto, 1946-
Departamento: Universidad de Granada. Departamento de Expresión Gráfica, Aquitectónica y en la Ingeniería
Fecha de publicación: 2006
Fecha de lectura: 2006
Patrocinador: Tesis Univ. Granada. Departamento de Expresión Gráfica, Aquitectónica y en la Ingeniería. Leída el 29 del 9 del 2006
Editorial : Granada: Universidad de Granada

Viajes alrededor del mundo
URI: http://hdl.handle.net/10481/1393
Derechos : Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 License
Aparece en las colecciones:Tesis
Autor:Antonio Jiménez Torrecillas, .Tutor: Alberto Campo Baeza
El viaje de vuelta. El encuentro de la contemporaneidad a través de lo vernáculo. Una tesis que reúne un importante número de fotografías de arquitectura vernácula y a través de su cuidada selección que nos permite su relectura desde el momento actual.
Resumen:

La Arquitectura obedece, antes que a otros muchos aspectos, al lugar donde se hace. Está enraizada en la tierra, cada lugar hace florecer su propia arquitectura. Al ser ésta una disciplina de doble componente, técnico y artístico, su aprendizaje no se puede reglar bajo el mismo horizonte que una materia exclusivamente técnica o científica. Esta tesis tiene por objeto investigar el camino de conocimiento que propone el entorno inmediato de cada individuo. Los lugares forjan el carácter de sus personas y, de la misma manera, enseñan a los arquitectos a serlo. Sostendremos que estos lugares son valiosos porque pertenecen al entorno personal de cada individuo. Cada arquitecto los puede encontrar en las calles de su ciudad, y aún más esencialmente, en la arquitectura popular de su provincia. La arquitectura es aquí producto del ánimo positivo de sus realizadores y el fruto que responde básicamente a tres cuestiones: necesidad, lugar y construcción. Un muro que sujeta las tierras de una parata, la cubrición de una estructura para secar tabaco... cada caso registra su forma de proceder, el resultado de aplicar una estrategia, generalmente pobre en recursos. La precariedad suele producir arquitectura en su estado más puro. Un arquitecto que sea capaz de reconocerse en tantos y tantos constructores anónimos, entenderá su tiempo y, a la vez, nunca negará ni lo anterior ni lo futuro. Ante estas obras, sus ojos se llenarán siempre de contemporaneidad.







Torre del Homenaje de Huéscar

Un puesto de observación militar que, desmochado tras la conquista de la ciudad en 1434, ingresó en el ajuar de lo doméstico. El objetivo es, 600 años después, restaurar la visión de su horizonte. Encaramarse hasta alcanzar la vista hacia el paisaje. Restaurar es aquí, ante todo, poder mirar.
by jesus granada (http://www.jesusgranada.com/author/torrecillas/)


Como en la mayoría de los asentamientos residenciales vinculados a un núcleo defensivo, el emplazamiento no constituye una elección fortuita, sino que viene determinada por unas condiciones topográficas favorables al establecimiento de una red de control visual del territorio. Ello configuraba un entramado de líneas de fuga en dos niveles: el de la rasante “a través de las puertas”, que enmarcaba un punto focal concreto, y el de las plataformas aterrazadas del sistema de torres, que proporcionaba una visión panorámica de 360º. La liquidación de la alcazaba de Huéscar y el desmochamiento de su Torre del Homenaje dificultan la lectura de estos vínculos visuales, la relación entre el entorno construido y el natural, entre el monumento (como hito) y la extensión indefinida de su paisaje.

El proyecto valora el lugar en estas dos escalas. La próxima, afirmando el hito en la trama urbana, y la alejada, elevando una plataforma a modo de mirador que restituya los vínculos entre ciudad y territorio, entre espacio doméstico y paisaje.

Es nuestra sensibilidad contemporánea la que valora el patrimonio, material e inmaterial, que aquí existe: otorga importancia al lapidario romano, al deambular por los adarves, a la gran mole de tapial que construye la torre, al horizonte… Desde esta perspectiva, el pasado no existe, sino que se construye gracias a la historiografía y a través del proyecto. Siempre se interviene desde lo contemporáneo.

Entender el proyecto desde la evocación, más que desde la restitución de una morfología que desconocemos, siempre con el respeto máximo a la fábrica como documento abierto a lecturas futuras.
Un mirador que evoca las empalizadas medievales, una nueva torre vigía.

by jesus granada (http://www.jesusgranada.com/author/torrecillas/)
El emplazamiento no constituye aquí una elección fortuita, sino que viene determinada por unas condiciones topográficas favorables al establecimiento de una red de control visual del territorio. Pero la liquidación de la alcazaba de Huéscar y el recorte de su Torre del Homenaje dificultan la lectura de estos vínculos visuales, la relación entre el entorno construido y el natural, entre el monumento (como hito) y la extensión indefinida de su paisaje.

El proyecto valora el lugar en estas dos escalas. La próxima, afirmando el hito en la trama urbana, y la alejada, elevando una plataforma a modo de mirador que restituya los vínculos entre ciudad y territorio, entre espacio doméstico y paisaje.

La intervención muestra cómo una sensibilidad contemporánea valora el patrimonio, material e inmaterial, que aquí existe: otorga importancia al lapidario romano, al deambular por los adarves, a la gran mole de tapial que da forma a la torre, al horizonte… Desde esta perspectiva, el pasado no existe, sino que se construye gracias a la historiografía y a través del proyecto.

Siempre se interviene desde lo contemporáneo. Por ese motivo, la puesta en valor de la Torre del Homenaje se entiende desde la evocación más que desde la restitución de una morfología que desconocemos, siempre con el respeto máximo a la fábrica como documento abierto a lecturas futuras. Esta evocación, esta recuperación del horizonte, pasa por poner de manifiesto el carácter defensivo de la Torre. Para ello era necesario hacer visibles sus memorias específicas, aquellas que provienen del imaginario militar. Y por ello se evoca la naturaleza de las empalizadas medievales, mediante una construcción en madera que devuelve la presencia vigía, permite el ascenso mediante rampas y crea nuevas visiones y espacios, reconociendo que, anterior a la componente defensiva, el lugar ya tenía identidad como paisaje, expresaba su innegable condición geográfica y territorial.


C/ Alhondiga

APAREJADOR: María Jesús Conde Sánchez, Miguel ángel Ramos Puertollano
COLABORADORES: Nicolás Torices Abarca, José Manuel López Osorioo, Manuel Guzmán Castaños

CLIENTE: Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía
by Jesus Granada  (www.jesusgranada.com/author/torrecillas/)



El trabajo del arquitecto consiste en modelar una expresión para la memoria y, como la restauración de la Torre del Homenaje en Huéscar (Granada) llevada a cabo por Antonio Jiménez Torrecillas evidencia, esto se fundamenta hoy en una reacción que tiende a tratar de despojar al presente de la necesidad de la conmemoración y la exaltación del pasado mediante la creación de símbolos objetuales o el empeño por llevar a cabo una restitución literal, sino prefiriendo trabajar desde la evocación y desde la posibilidad de mantener la estructura vigente hacia el futuro.
En 1434, Huéscar fue reconquistada por la Corona de Castilla y su principal punto de observación militar, la torre del homenaje fue desmochada. Torrecillas instala su intervención sobre sus restos con el objetivo de transformar el antiguo torreón en un nuevo emplazamiento desde el que poder mirar, recuperando así la que fue su función, pero creando unas nuevas condiciones que permiten hacer al edificio una pieza urbana pública significativa cuya posición elevada le hace también restituir los vínculos entre el espacio de la localidad y el paisaje natural.
Emplea las connotaciones que recuerdan el originario carácter defensivo de la estructura, queriendo ‘hacer visibles sus memorias específicas’. Para ello crea una especie de estructura-mueble de madera que alude a las empalizadas medievales construidas en el territorio como fortificaciones, estableciendo un recorrido interior mediante rampas ascendentes hacia la parte superior que crea nuevas visiones y espacios en los que adquieren protagonismo también elementos como las lápidas procedentes de la necrópolis romana utilizadas como sillería, la gran mole que da forma a la torre, los adarves…
by jesus granada (http://www.jesusgranada.com/author/torrecillas/)
En los vínculos que establecemos con la Historia, es la arquitectura la que establece el contacto más complejo. Su contacto siempre es material, pero ni como arqueólogo ni como historiador, el arquitecto se enfrenta a la tarea de reconstruir la identidad de un edificio comprometido en producir una resituación directamente física del pasado en el presente. Ante un objeto histórico, lo primordial de la tarea arquitectónica no radica en rescatar del olvido o el abandono a una estructura, planteando unas estrategias de restauración que permitan su preservación y dotar de una nueva funcionalidad a una antigua construcción; sino que trata de una tarea que esencialmente consiste en concentrarse en reinterpretar el potencial sentido de un cuerpo arquitectónico y su situación para, con ello, negar su obsolescencia, destruir la paradójica invisibilidad a la que la somete su presencia derruida e inútil.
Como reconoce su mención en el Premio Europeo del Espacio Público Urbano, el proyecto tiene el “coraje de inventar un espacio público mediante la creación de un nuevo foco de energía y una nueva referencia para la comunidad”. Jiménez Torrecillas ‘pone en valor’ la torre del homenaje al concentrarse en devolverle su primigenia función de observatorio, haciendo que lo que emerja como memoria sea la razón de ser de su posición en un punto concreto del paisaje desde el que se creaban unas óptimas condiciones de control visual, transformando para el presente esta misma vista que antaño servía a funciones defensivas, en un elemento contacto y disfrute sensorial con el paisaje.
El arquitecto comprende que su tarea no es aquí su tarea la de crear nuevas metáforas que den al edificio un sentido contemporáneo, sino enriquecer y reembellecer su materialidad. No se trata sólo de hacer rememorar qué fue el edificio sino reafirmar lo que sigue siendo y siempre ha sido.

Fredy Massad y Alicia Guerrero Yeste Publicado en suplemento 'Cultura/s', La Vanguardia, Barcelona - Número 328

by btbw architecture

A TRAVÉS DE LA MURALLA, 
A TRAVÉS DEL TIEMPO
foto by Jose Miguel Gomez Acosta

Frente a la colina de la Alhambra y del Generalife, el cerro de San Miguel enmarca el último tramo del valle del Darro y de su Vega. Se trata de un paisaje absolutamente próximo y vinculado a la ciudad, natural y salvaje a la vez, pero convertido en espacio residual, casi marginal, en el que se acumulaba toda clase de basura y escombros. Es también un espacio de transición hacia la ciudad nueva, una ciudad hecha de casas adosadas que toca levemente, en medio de su desorden, los restos incompletos, fracturados de la muralla nazarí.



foto by Jose Miguel Gomez Acosta
“El concepto de “sólido capaz” ha sido el principio rector de esta intervención. Recogido en las teorías sobre restauración e intervención de monumentos, este principio fue utilizado magistralmente por Leopoldo Torres Balbás en la Alhambra de Granada, en concreto en el pórtico norte de los jardines del Partal, allá por los años veinte, y viene a resumir que cuando en un Bien de Interés Cultural falta una parte, ésta se rehace de modo que quede confinada a una intervención volumétrica o geométrica que recupere la imagen de continuidad originaria, pero desprovista de cualquier elemento que entre dentro de la categoría del falso histórico  (reconstrucción). La reconstrucción por anaxtilosis en el proyecto que nos ocupa es imposible por la naturaleza constructiva de la fábrica, puesto que ya se ha desintegrado la fábrica de la muralla de tapial calicastrado, formada por arena, mortero y cal. 
foto by Jose Miguel Gomez Acosta

El vacío del Cerro del San Miguel es una articulación entre dos territorios, una loma desnuda que, cargada de tiempo y de historia, vincula la ciudad a su geografía. Lo que representaba un límite defensivo y organizativo de la ciudad ha cambiado por completo de significado y, sin embargo, sigue sirviendo como guía de lectura de un modelo urbano. El proyecto preserva este paisaje, necesario para la comprensión de la ciudad en la estructura montañosa que la determina, acometiendo una limpieza conceptual y física de su entorno. Para ello, se sustituye la acumulación de deshechos por plantaciones de pitas y chumberas, restaurando también la fachada de la Ermita de San Miguel Alto y mejorando las comunicaciones que la conectan con la ciudad. De este modo, se restaura el empedrado en aquellos tramos donde existía, se emplea un pavimento blando de tierra apisonada en las zonas carentes de pavimentación y se resuelve mediante escalinatas de piedra los tramos de mayor desnivel.

“Se apilan 112 metros cúbicos de granito como si de un gran almacenaje se tratara: grandes lajas sin tratar, de sección y longitud normalizadas, las más económicas, dispuestas sobre un lecho inmerso bajo la tierra. Un milímetro de espesor aporta el mortero de alta resistencia que traba las lajas.

Se elimina así la presencia de la llaga y la apariencia de construcción consolidada, de fábrica.

Se trata de dar la sensación de material apilado, acopiado, con el objetivo de subrayar, aún más si cabe, el carácter permanente e histórico del Monumento.”


foto by Jose Miguel Gomez Acosta

La restitución mural, propuesta como segunda fase de la intervención, tiene como fin dar continuidad visual (especialmente en una visión lejana) al lienzo de muralla, redefiniendo el límite histórico perdido y protegiendo los restos originales. Desde lejos, la parte nueva entona su aspecto con el resto, respetando su secuencia lineal, mientras en una mirada corta, se diferencia rotundamente del muro original. La intervención cierra la brecha que desde el siglo XIX hiere la muralla nazarí, construida a principios del siglo XIV, mediante un apósito exterior que se adapta estrictamente a su grosor sin tocar los restos históricos, garantizando así su óptima conservación. Estructuralmente, la presencia masiva y maciza se hace innecesaria, por lo que su interior se convierte en un espacio vacío, auténtico punto singular del proyecto: un pasaje calado que nos permite caminar dentro de la muralla, un misterioso umbral que conecta dos zonas de la ciudad históricamente diferentes, evocación de la Granada subterránea y, al mismo tiempo, de los corredores de guardia de los recintos defensivos. En la nueva muralla, un sencillo apilamiento de lajas de piedra dejan, al disponerse unas sobre otras, una serie de mínimos huecos aleatorios que, desde el interior, permiten volver a mirar la ciudad. Una mirada contemporánea, fragmentada y cambiante que recrea la visión que se tiene desde las celosías de la Alhambra. Una colocación natural y respetuosa de la nueva arquitectura junto a la antigua que garantiza, de alguna manera, que las ciudades puedan seguir enriqueciendo y construyendo activamente su tradición arquitectónica.
foto by Jose Miguel Gomez Acosta

El lienzo continuo de la muralla vuelve a cerrar el espacio en su interior, propio de la ciudad histórica.
foto by Jose Miguel Gomez Acosta
foto by Jose Miguel Gomez Acosta


Promotor: Fundación Albaicin , Granada

Localización: Alto Albaicin, Granada, España


Arquitectos técnicos: Maria Jesus Conde Sanchez,  Miguel Angel Ramos Puertollano.

Colaboradores: Michele Panella, Alberto Garcia Moreno, David Arredondo Garrido, Michele Loiacono, Manuel Guzman Castaños ( Ingeniero ), Miguel Dumont Mingorance, Miguel Rodriguez Lopez, Gustavo Romera Clavero, Erwan Blanchard, Maylis Vignau
Consultores:Emilia Garcia Martinez, licenciada en Geografía, Nicolas Torices Abarca, licenciado en Historia del Arte, Carlos Miso Esclapes, escultor
Arqueólogos: Daniel Campos Lopez, Eusebio Alegra Paricio
Empresa constructora: Entorno y Vegetación
Jefe de obra: Amaya Navarro Oteiza
Fotografías: Vicente del Amo, Jesus Torres Garcia, Alberto Garcia Moreno, David Arredondo Garrido
Año proyecto: 2002-2005
Año construcción: 2005-2006
Superficie total de la intervención: 66538 m2
Superficie construida: 56,7 m2



cita 059 Antonio Jiménez Torrecillas


Se trata de un arquitecto granadino de la conocida generación “joven”, esa en la que los periodos de estancia son largos y singulares respecto a otras profesiones. En la obra deAntonio Jiménez Torrecillas se pueden encontrar numerosos premios de carácter nacional e internacional, su reconocimiento va más allá de nuestras fronteras, y todo gracias a una arquitectura siempre comprometida con la piel que habita como diría Pedro Almodóvar, sobria, sencilla y estéticamente cautivadora.



Como podéis aceptar en la cita de esta semana, es un profesional comprometido con el legado de allí donde decide trabajar, el pasado de la sociedad que le rodea le permite fortalecer unas bases de proyecto sobre el que comenzar a pensar y trabajar. La intervención en la Torre del Homenaje en Huéscar [Granada] es un proyecto con el que creo que puede ilustrarse este hecho sobre nuestro citado de hoy, además de permitirnos disfrutar unos minutos con su elegancia y precisión. Con este proyecto quedó finalista en los Premios FAD 2008, aquí tenéis toda la información detallada publicada en la revista On Diseño.

Poniendo el acento en la parte más visceral de la arquitectura, Torrecillas dota de toda la importancia real que tiene la construcción en un proyecto, cuando eleva a la categoría de pilar fundamental, al sistema constructivo que se emplea para la resolución de un determinado proceso. En este caso, y como él menciona en los vídeos que os adjunto al final de la entrada, el proyecto que habla e incluso canta sobre esta premisa es la intervención en la Muralla Nazarí de Granada, un lugar perfecto para hacer de una forma de construir, una estética reconocida y apropiada.
Y por último rescato este pequeño discurso sobre su entendimiento en cuanto a la docencia en la arquitectura. Un problema con el que vengo siendo bastante insistente en mis últimas apariciones. No siempre va ligado el buen ejercicio de la profesión de arquitecto con la capacidad específica de transmitir sus valores y conocimientos, pero algo me dice que nuestro citado de hoy ha tenido suerte en la vida y le han tocado las dos. Os dejo con los dos vídeos que han inspirado esta entrada y en los que se puede conocer un poquito más de cerca esta capacidad emisora y transmisora de Antonio Jiménez Torrecillas, y como no su trabajo en la disciplina.

Vídeos de la entrevista:
by  Fran Blanco - amanecemetropolis

by amanecemetropolis

Casa Escudero  

by coolboom.net

The Escudero House, designed by Antonio Jimenez Torrecillas, is located in Benidorm, Spain, were the almond trees grow and live together with skyscrapers.
The house gets the best of traditional life respecting the preexisting vegetation, creating a dialogue between the exterior and the clam, comfortable interior.
by coolboom.net
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Las condiciones naturales y el privilegiado clima de Benidorm favorecieron su desarrollo turístico en la década de los años 70. Situado en la comarca de la Marina Baixa, donde todavía existe una población rural dedicada a la agricultura, este lugar es un espacio de contrastes. En sus tierras crecen algarrobos y almendros con la misma naturalidad que rascacielos ordenados en paratas. Cerca de éstos últimos, en las laderas que avanzan hacia la costa, se encuentran los antiguos terrenos de cultivo de la partida de Marchazo. 
Es ahí donde se construyó esta casa. La familia Escudero Reche siempre disfrutó de su dimensión tradicional: el matrimonio, dos hijas, los amigos… Así que la casa que deseaban tenía que potenciar la vida en común sin olvidarse del carácter independiente de cada uno de ellos. Sus aficiones y modos de vida fueron modelando un esquema más emocional que funcional, un proyecto que sugería perfiles tan fértiles como la contemplación o la lectura, la reflexión o el diálogo, aspectos todos ellos más fáciles de encontrar en la intimidad de los territorios montañosos que en el bullicio de los playeros.
Un proyecto como éste invitaba a revisar el pasado inmediato del lugar y de sus gentes: tan sólo treinta años, y muy cerca todavía de unos orígenes que otorgan una importancia especial a los actos más cotidianos y los cargan de un agradable simbolismo, siempre apoyado aquí con las bondades de una naturaleza tranquila.
La vegetación configuró el mapa de partida sobre el cual disponer lo construido. El algarrobo centenario, un olivo, los pinos que crecieron silvestres.
Si hubiera sido por el arquitecto ni uno solo de los arbustos hubiera desaparecido. Y es que cada estancia ha sido vinculada a su exterior más inmediato, o mejor dicho, cada exterior ha sido dotado de un interior sereno y confortable. No se pretendía mucho más. El lugar se reconoce a sí mismo a través de sus masas vegetales. Ellas dan sentido a lo construido: un jardín habitado.
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Jiménez Torrecillas, 

arquitecto apasionado y cabal

Se puede afirmar con rotundidad que su huella sobre la arquitectura granadina será imborrable El siglo XXI marcó su consolidación internacional

No pudo ser. Tras dos años y medio de lucha, ayer murió el arquitecto Antonio Jiménez Torrecillas a los 52 años de edad. Se negó a asumir los diagnósticos médicos y se sobrepuso a su deterioro físico con el elevado nivel estético que se exigió a sí mismo durante toda su vida. Y aunque la muerte de un amigo dificulta una valoración objetiva de su trayectoria, se puede afirmar con rotundidad que su huella sobre la arquitectura granadina será imborrable y que el impacto cultural de su producción quedará como un legado inestimable para las próximas generaciones; la profesión de arquitecto le debe mucho, el respeto de una sociedad que gracias a su obra ejemplar y metódica ha entendido el patrimonio como un legado cuya continuidad es posible gracias a la aportación contenida de lo contemporáneo. 

Titulado en la Escuela de Arquitectura de Sevilla, sus primeras realizaciones se llevaron a cabo a partir de 1987 junto a Juan Domingo Santos, con quien realizó varias actuaciones de interiorismo, auténticos seísmos de provocadora modernidad que golpearon los cimientos de un centro histórico acomodado en la autocomplacencia. Aún con Juan Domingo, con quien compartió vocalía de cultura en el Colegio de Arquitectos y cuya colaboración siempre la consideró troncal en su formación arquitectónica, resultó finalista en la III Bienal de Arquitectura Española con un grupo de viviendas sociales terminadas en 1994 en Cijuela. Años de inquietud cultural, de viajes a México, de producción editorial y de lenta sedimentación intelectual que le permitieron obtener, ya en solitario, la Nominación de Obra Joven del Colegio de Arquitectos con una modesta edificación en la Puebla de Don Fadrique (1995-1998) que anticipa, con gran contención de recursos expresivos, la pulcra sensibilidad que marcará su trayectoria profesional. 

La década de los noventa viene señalada por el exigente encargo del Centro Guerrero, cuya gestación, iniciada en 1989, consiguió trascender su mera consideración como lugar de culto de la vida y obra del pintor. Inaugurado en 2000, el Centro Guerrero entendió desde su origen la capacidad evocadora de nuevas formas insertadas en contextos que conservan viva la memoria del pasado, lejos del colosalismo cultural y mediático de otros museos de arte construidos en aquellos años en España que una figura como Guerrero hubiese podido excusar. El edificio original es trasmutado con sorprendente habilidad sensible por Jiménez Torrecillas en un museo que convierte la fachada en piel y abstrae las trazas del patio a referencias estructurales en vigas y soportes de fundición. Las salas de exposiciones tienen una calidad técnica inmejorable; insertadas como pasos de un recorrido que se inicia en calle Oficios, el ático es un estallido arquitectónico que abandona al visitante a la contemplación de una ciudad siempre vinculada a su paisaje. 

El siglo XXI asiste a la consolidación y proyección internacional de su trayectoria, donde la virulenta polémica de la Muralla Nazarí (2002-2006) le permite salir reforzado por su capacidad de diálogo y por su voluntad de sostener la idea sin dogmatismos, justificando desde la normalidad las posturas encontradas de quienes le atacaron sin argumentos disciplinares de peso. Culminó el Pósito y Torre del Homenaje de Huéscar en 2006, con el factor tiempo como hilo argumental de una propuesta que huyó de la reconstrucción desde el respeto a las fábricas existentes. La tienda de ropa Dal Bat para su hermana Pilar, concluida en 2002, añade eliminando, desvelando el paso del tiempo en un inmueble histórico; en la ampliación de 2006, la tienda se introduce en el edificio colindante sin cambiar de estrategia pero colonizando otras formas de explorar la realidad. Ahora se elimina añadiendo mediante una suma de piezas de vidrio que asumen en su delicada materialización y en su decidido protagonismo la intrascendencia de un edificio de nueva planta de los años noventa. 

Antonio Jiménez Torrecillas ha demostrado ser un arquitecto siempre atento a la manera de ser de los materiales y a las exigencias de su expresión. Superada una primera etapa profesional más vinculada a los aspectos visuales de la arquitectura, escenificada en los recorridos ascensionales de la casa de Puebla de don Fadrique o del Museo Guerrero, el inicio del siglo observó una consideración insistente por la honestidad táctil del material. Ya sea en la ampliación de Dal-Bat, en Huéscar, en la Muralla Nazarí o en el aparcamiento frustrado del hotel Alhambra Palace, la cuidadosa convivencia de piezas iguales, lindantes o pautadas, expresan la emoción de las texturas desde la repetición, matizan transparencias o veladuras e inventan nuevas posibilidades de combinatoria sin recurrir a elementos ajenos. A través de estos mecanismos que protagonizan la búsqueda de la forma arquitectónica, no hay lugar para la monotonía, la reiteración potencia la expresión, la seriación refuerza la materialidad. Por eso, el material se convierte en verdadera sustancia del hecho espacial; y por eso, el vacío se convierte en pura realidad. 

En 2006 culminó la intervención sobre la planta primera del Palacio de Carlos V para su adaptación a Museo de Bellas Artes; su propuesta aprovechó la generosa altura de techo para superponer un soporte que acota la escala museística y aloja sus requerimientos técnicos, liberando la parte superior de los muros para mantener la intemporal tensión palaciega. La luz artificial se regula automáticamente añadiendo de manera indirecta a la luz natural el aporte lumínico que precisa y potenciando el rigor de las sólidas paredes de piedra del Palacio. La planta principal se convierte en un mirador panorámico que, gracias a la disolución de las carpinterías, pauta la contemplación de las obras con vistas lanzadas al Paisaje que identifican al visitante con el entorno. 

En 2014, ya señalado por la fatal enfermedad, inauguró un ascensor en el propio Palacio que permite la accesibilidad a personas de movilidad reducida. Encajada en el triángulo curvilíneo suroccidental que surge de la tangencia entre el círculo y el cuadrado, una pedagógica cabina transparente facilita la lectura de la traza y de la sección, de la planta ideal renacentista y de la cota de asiento del palacio, permitiendo entender tanto la solidez de los sillares de piedra como el valor de permanencia que quiso el emperador para su residencia en la Alhambra. 

Su obra ha sido reconocida y premiada en la Bienal de Arquitectura Española, en los Premios Europan y en las Nominaciones del Colegio de Arquitectos, siendo finalista del Premio Mies van der Rohe y de los premios Fad. Dedicado con pasión a la docencia en la Escuela de Arquitectura de Granada, Antonio Jiménez Torrecillas ha impartido igualmente su magisterio en Tokio, Los Ángeles, París, San Salvador, Shanghai, Nápoles, Burdeos y Zurich. 

Quedan dos obras póstumas de una madurez asombrosa que hubiesen augurado un largo recorrido arquitectónico, dramáticamente truncado, y cuya precisa materialización hay que agradecer a la labor del arquitecto técnico Miguel Ángel Ramos, intérprete fiel y riguroso vinculado a Antonio desde sus inicios. Por un lado, la estación de metro Alcázar Genil, donde el hallazgo de los restos de un Albercón almohade, ubicado a una cota intermedia entre el vestíbulo y el Camino de Ronda, obligó a una reconversión de la estación para permitir el paso del metro por debajo, integrando la alberca recuperada en el ámbito público visitable. Los muros se mantienen en su cota original, con sus piedras originales, calzándose bajo sus cimientos mediante arcos escarzanos hormigonados sobre la propia tierra de cimentación. La luz proveniente del hostil Camino de Ronda, cuidadosamente domesticada, delega en los pilotes la unidad arquitectónica, de tal manera que subrayan en su textura áspera y honesta la importancia de los distintos planos horizontales. 

Y por otro, una casa de playa en Rota que conserva los muros antiguos de una vivienda preexistente cobijada bajo un pinar para dibujar interiores al aire libre, definir continuidades visuales, garantizar el control absoluto de los vientos y convertir los arranques de los pinos en los únicos soportes que parecen sostenerla. El recorrido funcional acomoda la planta baja sobre las raíces, posa el jardín y la piscina en planta primera y enreda el torreón en la copa, inventando un zigurat contemporáneo de brezo que identifica en el pinar la expresión ideal de una casa de verano. 

Dice su admirado Álvaro Siza que el paso del tiempo es una injusticia. Tanto más injusto para quien valoró el tiempo como el hilo conductor de una arquitectura más preocupada en transmitir que en heredar. Sus últimos meses fueron batallas ganadas al reloj, para despedirse, para retomar conversaciones, para exprimir su concentración en lúcidos gestos creativos, para dejar obras de una solidez disciplinar incontestable. De carcajada fácil y abrazo sincero, generoso tanto en el esfuerzo como en el halago, el brillo de su mirada cómplice se ha apagado para siempre, dejando desorientada a la profesión, huérfana a la Escuela de Arquitectura y resignados a sus amigos desde la furiosa e ineficaz rebelión contra la fragilidad de la condición humana. 

Nos queda difundir su obra, el orgullo de haber compartido horas y viajes inolvidables, de haber inventado escritos, de haber soñado espacios… y nos queda la responsabilidad de transmitir a la sociedad que una obra sobrevive a un arquitecto, que cada sala del Guerrero o del Carlos V y que cada parada del metro en Alcázar Genil son lecciones de arquitectura que garantizan que la vida de su creador va más allá de su obra, extendiendo hasta el infinito el recuerdo de su memoria. 

Ciudadano del mundo que siempre se refugia en Granada... Siempre he creído que los edificios no son propiedad exclusiva de los arquitectos, sino que una vez entregados viven por sí solos y la ciudad los convierte en propios; pero desde el recuerdo imborrable a un arquitecto apasionado y cabal, el hecho de que algunos de estos edificios lleven la firma de Antonio Jiménez Torrecillas nos ha convertido en mejores profesores, mejores arquitectos y mejores ciudadanos.
by RICARDO HERNÁNDEZ SORIANO

Antonio Jiménez Torrecillas, arquitecto vanguardista de la tradición

Al arquitecto Antonio Jiménez Torrecillas, fallecido en Granada el 16 de junio a los 52 años, no le tembló el pulso cuando dibujó uno de sus primeros proyectos. Frente a la majestuosa catedral de Granada levantó el Centro José Guerrero, un edificio rompedor, pero sobrio, abstracto y austero que, lejos de enfrentarse a la catedral, se sumaba a ella para recomponer el paisaje de la ciudad. El centro, concluido en el año 2000, es un marco limpio, emblemático y escultórico para la obra del pintor, pero es también, para el visitante, un ascenso en busca de la luz y, por supuesto, un mensaje de futuro: una contribución a la evolución de la ciudad. Como la propia catedral —que añadió la factura renacentista de Diego de Siloé a la obra gótica que le precedió—, las mejores ciudades son las que suman y se transforman con el tiempo, las que se levantan a capas.
Ese gesto rotundo de su obra inicial poco hacía prever cómo, años después, este profesor de la Escuela de Arquitectura de Granada sería capaz de manejarse con idéntica naturalidad en la reconstrucción de la Muralla Nazarí, en el Alto Albaicín, frente a la colina de la Alhambra. Con la misma idea de sumar, de respetar, de atender a lo que había y de contribuir a lo que habrá, levantó en 2006 una pieza de land art pensada para preservar el paisaje junto a la ciudad. La muralla ofrece además la paradoja de ser a la vez muro y mirador. Construida con pavimento blando de tierra apisonada, está salpicada de huecos, entre las lajas de tierra apiladas, por los que pasa el aire y se cuelan vistas de la ciudad. Una ciudad que sabe crecer y una ciudad que atraviesa muros.
Una finura similar la aplicó poco después, en 2008, cuando culminó la transformación de la Torre del Homenaje de Huéscar, también en Granada. El antiguo torreón convertido en mirador, vestido con un traje de lamas de madera, hablaba de nuevo de transformación urbana y conservación del patrimonio. Como lo hace la propia reconversión en Museo de Bellas Artes del Palacio de Carlos V.
Cuando le sorprendió el cáncer, Jiménez Torrecillas estaba trabajando en la que será la primera estación del metro de Granada, en Alcázar Genil. Como hizo por dentro y por fuera —diseñando interiores y cuajando intervenciones urbanas—, la estación tiende, de nuevo, un puente entre los restos arqueológicos de una alberca almohade del siglo XIII —que debieron esquivar— y la futura movilidad de su ciudad.
La capacidad sintética de su primera obra —y los ecos posteriores en otras viviendas, como la levantada en Benidorm o en “mi casita de la playa” que, entre pinos, había diseñado en Rota para su familia— ha convivido siempre en este excepcional arquitecto discreto con una huella artesanal en las rehabilitaciones. Moldeados a mano más que dibujados en el plano, los proyectos de restauración de este arquitecto respetuoso y visionario a la vez destilan afecto por su ciudad. “Vivo en el mundo, pero duermo en Granada”, dijo en una entrevista. Hoy, triste, pero esperanzadoramente, muchas partes de esa ciudad son su legado. Cómo hacer crecer las urbes conociendo y entendiendo lo que han sido y apuntando lo que pueden llegar a ser es lo que explican sus intervenciones. Con la admiración con la que seguí su trayectoria, lamento que mi primer escrito sobre él haya tenido que ser póstumo.

CORAZON CON PATAS

Cuando escribí, hace ya tiempo, que Antonio Jiménez Torrecillas había proyectado y construido “un trozo de cielo en el cielo de donde nunca querremos ya marcharnos”, nunca pensé que Antonio nos iba a dejar tan pronto, para irse al cielo. Él mismo era un cielo.
Intento encontrar palabras para expresar cuánto me duele su marcha y no las encuentro. Antonio era no sólo un pedazo de arquitecto sino que, sobre todo, era una persona excepcional. Siempre alegre, siempre positivo, siempre optimista. Cuando yo era pequeño, mi madre me llamaba “corazón con patas”. Antonio sí que era de verdad un “corazón con patas”. Tuve la suerte de verle varias veces en Madrid en estos últimos meses y nunca perdió ni un ápice de su permanente sonrisa. Cuando le preguntabas por sus cosas él siempre respondía preguntándote por las tuyas. Siempre pensando en los demás con una generosidad extrema.
No he conocido a un arquitecto más querido por los demás arquitectos, ¡y mira que son quisquillosos los arquitectos! Hablabas de Antonio y todos, todos, enseguida hablaban maravillas de él. Porque era realmente maravilloso.
Eres realmente maravilloso Antonio, y como me estás oyendo, porque sigues estando con nosotros, déjame decirte cuánto te quiero y te admiro. Estoy oyendo tu voz poderosa y tus risas sonoras. Y te veo aquí entre nosotros con tu mirada brillante y tus gestos acogedores y tus abrazos generosos. Y con Elena en tus brazos y Evita con Eva a tu lado. Tú sí que eres un “corazón con patas”.
Texto e imagen de Alberto Campo Baeza (2015) by cajondearquitecto.com

 Antonio Jiménez Torrecillas, arquitecto y profesor. Nació en Granada en 1962 y murió en Granada en 2015 a los 53 años de edad.
Un profesional con una producción contundente, minimalista, conceptual y muy vinculada a Granada.La trayectoria profesional de Jiménez Torrecillas va mucho más allá de rehabilitaciones e intervenciones en construcciones históricas ya que fue un profesional completo y versátil con proyectos variados y originales
Familia
Su madre se llamaba Pilar. Era el mayor de cuatro hermanos. Tenía dos hijas.
Formación
Estudió la carrera de Arquitecto en Sevilla
Docencia
Fue profesor de Proyectos en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Granada que compaginó con la condición de profesor invitado en Universidades de Asia, Europa y América.Ha sido tutor de una gran cantidad de proyectos de Arquitectura desarrollados por estudiantes
Divulgación
Ha impartido un gran número de conferencia y asistido a Seminarios, Jornadas y Congresos relacionados con sus conocimientos técnicos, tanto en España como en numerosos países extranjeros.
Publicaciones
La mayoría de sus proyectos se han convertido en publicaciones técnicas, publicadas en revistas especializadas en diseño y arquitectura.
Arquitectura
Su primera obra construida, fue el Centro José Guerrero (2000), y fue premiada a la Mejor Intervención en el Patrimonio Histórico, en ella reveló su maestría para rehabilitar del mejor modo posible un edificio antiguo situado en pleno centro histórico de Granada.

Rehabilitación de la Muralla Nazarí
En este proyecto empleó sabiamente la piedra de forma natural y enriqueció sus posibilidades con una serie de muros porosos que permiten el paso de la luz sin complicaciones. Este proyecto ha recibido una gran cantidad de premios nacionales e internacionales:
- X Premio Internazionale Architettura in Pietra, Verona 2007,- Premio International Cappochin Biennal Architecture Padua 2007,- Premio Arquitectura Piedra 2006,- Premio FAD Socis Arquinfad 2006,- Finalista IV European Prize for Urban Public Space 2006,- Seleccionado Premio Mies Van der Rohe 2007- Premio de Arquitectura Española a la mejor intervención en el Patrimonio Histórico Nacional 2005-2007,- IX Bienal De Arquitectura Española 2007).
Otros proyectos relevantes
Torre del Homenaje de Huéscar (2008)
En este proyecto Jiménez Torrecilla consiguió aunar pasado y presente en una conjunción perfecta. Esta obra consistió en la recuperación de un antiguo torreón anteriormente usado como punto de observación militar. Torrecillas realizó su intervención sobre los restos de la construcción con el objetivo de transformar la antigua construcción en un nuevo emplazamiento desde el que poder mirar las fabulosas vistas que ofrece el municipio granadino. Obtuvo los siguientes premios:
- V Europeam Prize for Public Space 2008. Mención de Honor- Premios FAD de Arquitectura 2008. Finalista- X Bienal de Arquitectura Española. 2009- Premio ENOR 2009. Finalista.- Vivir con Madera 2007. Finalista.
Showroom para la empresa Dal Bat,
Galardonado con el Premio Nacional del Salón de Arquitectura Interior. 2008 y el Premio de Actuaciones Singulares e Interiorismo (2003- 2005)
Casa Escudero en Benidorm
Considerada Residencia Singular por el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (2004) Tercer premio.
Viviendas Sociales en Molvízar, Granada,
En este proyecto recuperó el valor de lo ordinario en la arquitectura. Consiguió un perfecto equilibrio entre las condiciones exteriores, culturales y las intrínsecas del lenguaje arquitectónico moderno, siendo probablemente ésta síntesis, la aportación mas interesante de este proyecto.
Estación de Metro en Granada
by el pais
Hasta su fallecimiento estuvo dirigiendo la construcción de la estación del Metro de Granada Alcázar-Genil.
by Granadinos Ilustres

Rehabilitación de la Muralla Nazarí 
del Cerro del Aceituno (o de San Miguel Alto)
L' Tapia de los Güheros

La Muralla Nazarí del Cerro del Aceituno (o de San Miguel Alto) se encuentra en el Albayzín Alto (Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO). El barrio tiene un Plan Especial, donde se califica el interés y la protección de la Muralla Nazarí como de "muy alta".
Esta muralla presentaba una rotura importante perpetrada en el siglo XIX.
¿Cómo arreglarlo? Las Administraciones Públicas prepararon UN MILLÓN DE EUROS y llamaron al arquitecto Antonio Jiménez Torrecillas quién, aparándose en el artículo 39.2 de la Ley del Patrimonio Histórico Español de 1985, dio rienda suelta a su creatividad. Eso sí bajo el criterio de "cuando en un Bien de Interés Cultural falta una parte, ésta se rehace de modo que quede confinada a una intervención volumétrica que recupere la imagen de continuidad originaria, pero desprovista de cualquier elemento que entre dentro de la categoría de falso histórico (reconstrucción)".
¿Qué hizo el arquitecto? Se trajo 112 metro cúbicos de granito de Badajoz y los colocó en los 49.358 metros cuadrados de inexistente muralla: "como si de un gran almacenaje se tratara: grandes lajas sin tratar, de sección y longitud normalizadas, las más económicas, dispuestas sobre un lecho inmerso bajo la tierra. Un milímetro de espesor aporta el mortero de alta resistencia que traba las lajas.”
La obra enfureció a los vecinos, tanto que el Ayuntamiento amenazó con la demolición. obligar a demoler la obra. Se quejaban los vecinos, además de la "fealdad" del resultado, de que al haber completado el paño de muralla se les impedía el tránsito de un lado a otro de esta. Al final todo quedó en que que el Ayuntamiento obligó a la apertura de una puerta... para permitir el tránsito.
by Alfredo Gómez
by Alfredo Gómez

Se consiguió además el que los vecinos y visitantes dispusieran de un lugar discreto, y cómodo donde aliviar vejiga e instestino ("permitir el tránsito"), siendo también utilizable como yonkódromo muy bien ventilado.
Los vecinos conocen el lugar como "La Encimera" (por la piedra con la que se efectuó la restauración) y por "La tapia d'los güjeros".
by Alfredo Gómez
by Alfredo Gómez
by Alfredo Gómez
 by Alfredo Gómez
 by Alfredo Gómez
by Alfredo Gómez
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